Porque no es falta de valor. Es falta de dirección.
Si llevas años pensando en separarte y sigues exactamente en el mismo sitio, no eres cobarde ni indecisa. Tú ya tomaste esa decisión hace tiempo, en silencio, una mañana cualquiera.
Lo que pasa es que nadie te ha enseñado cómo se hace esto bien, en qué orden y con qué estrategia. Por eso cada vez que te acercas a la decisión, te caes.
No te falta claridad. Te falta orden. Este taller te muestra exactamente qué es lo que ha faltado todos estos años.